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¿Qué es el Trastorno Narcisista de la Personalidad?

¿Qué es el Trastorno Narcisista de la Personalidad?

Es un trastorno de la personalidad que se caracteriza por ideas de grandeza, necesidad constante de admiración y falta de empatía.

¿Cuáles son los rasgos del Trastorno Narcisista de Personalidad?

Las personas con Trastorno Narcisista de Personalidad adoptan actitudes soberbias, arrogantes y de desprecio hacia los demás, a menudo considerándolos las causas de sus problemas. Se creen que son personas especiales y únicas y esperan recibir aprobación y elogios por sus cualidades superiores. Se desconciertan y enfadan cuando no reciben los elogios y presentan una tendencia a rumiar sobre esta falta por parte del otro.

Tienen tendencia a reaccionar a las críticas experimentando ira por un lado y vergüenza por el otro. Presumen que tienen que frecuentar o piensan que podrían ser entendidos solo por personas especiales, prestigiosas o de alto estatus social o intelectual. Esto, junto con la falta de sensibilidad a los deseos y necesidades de los demás, a menudo les lleva a la explotación y manipulación de las otras personas. Por lo general, estos individuos carecen de empatía, y se muestran incapaces de reconocer los sentimientos y necesidades de los demás o de identificarse con ellos.

¿Cuáles son las consecuencias de tener un Trastorno Narcisista de Personalidad?

Estados depresivos por:

  • ruptura de relaciones sentimentales, familiares o de amistad
  • falta de reconocimiento en el ámbito profesional
  • sentimientos de insatisfacción con la propia vida
  • por pérdidas o fracasos que disminuyen la sensación de grandeza
  • Abuso de drogas y alcohol
  • Rabia y agresividad verbal y física
  • Profundo sentimiento de vacío

Ansiedad social por hipersensibilidad al juicio de los demás

Abuso de drogas y alcohol

Rabia y agresividad verbal y física

Profundo sentimiento de vacío

Posibles causas del Trastorno de Personalidad Narcisista:

  • Causas genéticas
  • Problemas en el apego o en las relaciones con los padres en la infancia tales como: padres distantes o no disponibles, falta de empatía de los padres, excesivo énfasis de la familia en valores como estatus social, poder o riqueza.

¿Cuáles son los rasgos del Trastorno Narcisista de Personalidad?

  • Actitudes de superioridad hacia los demás como: soberbia, arrogancia y desprecio. 
  • Creencia de ser personas especiales y únicas.
  • Expectativa de recibir aprobación y elogios por sus cualidades superiores.
  • Tendencia a reaccionar a las críticas experimentando ira por un lado y vergüenza por el otro.
  • Tendencia a frecuentar solo personas de alto estatus social o intelectual.
  • Insensibilidad a los deseos y necesidades de los demás.
  • Tendencia a la explotación y manipulación de las otras personas.
  • Falta de empatía, incapacidad a reconocer los sentimientos y necesidades de los demás o de identificarse con ellos.

Los trastornos de la personalidad son principalmente problemas con la identidad propia y el funcionamiento interpersonal. Si reconoces alguna de estas características o rasgos en ti o en tus familiares no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

Raffaele Tuccillo, psicólogo y terapeuta.

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El miedo

El miedo

El miedo es una de las emociones básicas para los seres vivos, nos permite estar en alerta para superar los peligros y nos ayuda a sobrevivir.

Frente al peligro, nuestro cuerpo produce una hormona, la adrenalina, que nos empuja a cambios físicos y mentales y nos prepara a la acción: lucha o huida. Si pensamos en la evolución del hombre, es precisamente gracias al miedo que nuestros antepasados se han protegido ante animales salvajes, enemigos o ambientes hostiles y salvajes.

Ahora por lo menos, en las sociedades occidentales, los estímulos que nos producen miedo ya no vienen de nuestro temor a leones o invasores, si no más bien a la pérdida de trabajo, un cambio en nuestra vida o los diferentes problemas con los que tenemos que lidiar diariamente. Pero las reacciones físicas, cognitivas y conductuales se mantienen, las mismas que tenían nuestros antepasados. 

Aunque a veces estamos hartos de sentir el miedo y queremos eliminarlo o borrarlo de nuestra vida, es una emoción que, como hemos dicho, es muy útil, así come la ansiedad y las preocupaciones. Todas estas emociones se vuelven un problema solo cuando son experimentadas de una forma muy intensa o fuera de contexto. Las cosas cambian cuando el miedo se vuelve crónico y no se puede relacionar con ningún estímulo concreto.

El miedo, a veces, no es solo una emoción que sentimos por algo concreto, un lugar, una persona o una situación, sino que a veces tenemos miedo de experimentar otras emociones. Cuántas veces hemos visto que nuestros pacientes tienen miedo a unas emociones concretas como la soledad, la vergüenza, etc… Aprender que estas emociones existen, que todos las sentimos, que se pueden expresar y compartir, que son humanas y que no nos dañan, hace que el miedo poco a poco desaparezca de nuestras vidas. El miedo puede representar una emoción tapadera de otras emociones, así como la ansiedad. Pasa que a veces solo nos focalizamos en esto, en nuestra vida, que no hay espacio para nada más. Cuando volvemos a sentir y a nombrar cada emoción con su nombre el miedo vuelve a su lugar, no ocupa todos los espacios de nuestras vidas.

En el CTC somos expertos en el tratamiento de la desregulación emocional, en el trabajo con la ansiedad y el miedo, nuestro objetivo es permitir que la persona pueda manejarlo de una forma sana y adaptativa, que deje de huir frente a todo lo que le provoca pavor, que se enfrente a ello. Trataremos de que el miedo no se vuelva la torre desde la cual se protege y te siente segura, trataremos que logre crecer, que explore el mundo con ganas y que alcance sus objetivos, personales, profesionales y relacionales.

Annalaura Cardella, psicóloga y terapeuta.

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Ataques de pánico: el miedo es real, el peligro no.

Ataques de pánico: el miedo es real, el peligro no.

Cómo saber si es un ataque de pánico

¿Habéis sentido alguna vez ansiedad y miedo repentino en ausencia de una amenaza real? Si la respuesta es sí, probablemente habéis tenido un ataque de pánico, que es algo que experimentamos cuando el mecanismo normal del cerebro se activa impropiamente ante una amenaza .

Según el DSM 5, un ataque de pánico es caracterizado por cuatro o más síntomas:

  • Palpitaciones
  • Aceleración del corazón
  • Sudoración 
  • Temblores 
  • Sensación de ahogo
  • Dolor o molestia en el pecho
  • Náusea
  • Vértigos
  • Escalofríos
  • Sensación de irrealidad 
  • Miedo a perder el control o de volverse loco
  • Miedo a morir

Después de un ataque de pánico, pasado un mes o más tiempo, el miedo puede volver a revivir esas sensaciones e influir de una forma significativa en nuestra conducta, haciéndonos evitar situaciones que consideramos poco familiares o, de alguna manera, amenazantes. Los ataques de pánico pueden generarse en un determinando contexto, que sentimos como amenazante o pueden ser inesperados, cuando la persona no identifica una causa clara, un patrón. El denominado miedo al miedo, equivalente al miedo persistente al padecimiento de una nueva crisis de pánico. Miedo que también se denomina ansiedad anticipatoria, que es uno de los rasgos más significativos de este trastorno.

Hay que destacar la fuerte asociación existente entre Agorafobia y Trastorno de Pánico, ya que el 75% de las personas que sufren la primera padecen también el segundo, frente al 50% en población general. Normalmente, las crisis se inician de forma brusca y alcanzan su máxima expresión en 10 minutos, no obstante, en ocasiones, hay personas que refieren experiencias de crisis que duran más tiempo, por ejemplo durante todo un día.

Hay que considerar que los ataques de pánico son algo muy común en las personas, sobre todo en nuestra cultura occidental. Cuando se experimenta un solo ataque de pánico no se puede hacer un diagnóstico de Trastorno de Pánico. Para hacer un diagnóstico de Trastorno de Pánico, la crisis de pánico se tiene que dar en repetidas ocasiones y alguna de ellas tiene que ser inesperada. Además, al menos una de ellas tiene que tener como consecuencias durante un mes (o más) alguno de los siguientes síntomas: 

a) Inquietud persistente por la posibilidad de tener más crisis.

b) Preocupación por sus consecuencias, por ejemplo, perder el control, sufrir un infarto o “volverse loco”.

c) Cambio significativo del comportamiento relacionado con las crisis. 

El diagnóstico de trastorno de pánico además se hace cuando se excluyen otras posibles causas médicas.

El tratamiento

La pérdida de seguridad y protección, consecuencia del trastorno de pánico, puede conllevar una pérdida de libertad. El tratamiento que se recomienda por el trastorno de pánico es la psicoterapia . Como hemos dicho anteriormente los ataques de pánico se pueden dar de una forma inesperada y pueden generar una respuesta subjetiva de miedo y impotencia. Dentro de la relación terapéutica es posible adquirir una mejor conciencia de uno mismo, de los pensamientos y de los significados de esos miedos (de morir, de desmayarse, de perder el control) que se manifiestan durante un ataque de pánico.

En el CTC hemos desarrollado un modelo eficaz para el tratamiento del Trastorno de Pánico. Nos enfocaremos, antes de todo, a rebajar la sintomatología, una vez reducida daremos alternativas de significados que se han generado durante el desarrollo evolutivo de la persona, para que pueda tener una construcción de sí mismo con mayor seguridad y con más recursos frente a un ambiente considerado amenazante. Básicamente os ayudaremos a poder navegar a vista y a poder tener una mayor conciencia de los estados mentales que generan los ataques de pánico.

La psicoterapia es la forma mejor para poder tomar conciencia de uno mismo y de sus síntomas, es un proceso que todo el mundo tendría que probar, pero que quizás no todo el mundo se permite experimentar.

Annalaura Cardella, psicóloga y terapeuta.

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¿Qué es el circulo de auto invalidación recursiva?

¿Qué es el circulo de auto invalidación recursiva?

¿Cuántas veces hemos escuchado hablar de círculos viciosos? Cuántas veces nos hemos dado cuenta que los círculos viciosos son presente en la vida de las personas que nos rodean u incluso en nuestra vida?

Lo que pretendemos en este artículo es explicar una especie de círculo vicioso que llamamos círculo de auto invalidación recursiva que es muy presente en diferentes tipo de problemas psicológicos.

Ejemplos muy básicos de círculos de auto invalidación recursiva son:

Me exijo y sufro ansiedad -> creo que debería manejar la ansiedad -> sigo sufriendo ansiedad.

No puedo tomar decisiones y dudo -> creo que soy inseguro -> sigo dudando.

Me siento angustiada -> creo que me angustio por cosas sin importancia -> me sigo angustiando.


En cada uno de estos ejemplos, la explicación que cada uno da de su malestar, forma parte en sí del malestar y demuestra la manera en que éste se mantiene.

Estos tipos de círculo tienen un estilo muy peculiar en cuanto centralizan las causas del problema en la persona generando culpa y desgastando la autoestima en cada ronda.

En muchos casos el paciente lee las emociones con el mismo significado problemático que las había generado, con lo que termina por confirmar la convicción desadaptativa (auto invalidación recursiva).

Como funciona un círculo de auto invalidación recursiva

El círculo de auto invalidación recursiva es presente en diferentes tipos de problemas y en cada problema, como hemos dicho, aumenta el sufrimiento de la persona y lo atrapa en una situación sin salida. En el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) lo encontramos en dos momentos: primero cuando la persona se enfrenta al estímulo que le da miedo y lo evita, le hace rumiar o le provoca compulsiones y segundo cuando le vienen a la mente que todas las compulsiones y las evitaciones son dañinas, hecho que provoca más ansiedad por el mal que se está haciendo a sí mismo y a los demás. Los dos tipos de mecanismos producen altos niveles de ansiedad que provocan un aumento de los síntomas obsesivos y una recursividad en el trastorno que lo mantiene en lugar de resolverlo.

De una manera muy parecida este mecanismo se puede encontrar en el Trastorno por Ataques de Pánico. Cuando una persona padece un ataque y piensa que las sensaciones que está sintiendo son anormales, raras y que no debería sentirlas, el miedo hace que las mismas sensaciones aumenten de intensidad, se añaden otros tipos de sensaciones nuevas y se sienta aún más espantado acabando acudiendo a urgencias en un hospital.

Normalmente estas personas acaban confundiendo cualquier sensación mínimamente relacionada con una activación simpática con una alarma de un posible ataque de pánico, que gracias también a la profecía que se auto cumple provoca el ataque de pánico.

Un ejemplo parecido se podría hacer con la depresión. Ideas depresivas, negativas, catastrofistas que pueden ser del todo normales en cualquier persona en algún momento de su vida, son tomadas por una persona depresiva coma la evidencia que nunca saldrá de su problema. El hecho mismo de tener estas ideas para estas personas es la prueba que tienen una enfermedad psíquica incurable y que como consecuencia la vida no tiene sentido, esto empeora aún más sus síntomas y su estado anímico.
Como podemos observar, el mecanismo del círculo de auto invalidación recursiva es uno de los principales factores de mantenimiento de varios tipos de problemas psicológicos y sirve también para engravecer, empeorar los síntomas que la persona está padeciendo, llevándolo a un callejón donde no ve ningún tipo de salida.

Normalización

En muchos tipos de terapias, sobre todo en la terapia cognitivo-conductual, la estrategia para cortar este círculo, una vez individuado por parte de del terapeuta, es de explicárselo al paciente y decirle simplemente que es ilógico seguir estando metido en este mecanismo que aumenta los síntomas y mantiene el problema. Muchos terapeutas utilizan la estrategia de dibujar o esquematizar el problema y dejarle al paciente el esquema para que lo consulte en el momento en que el círculo aparece.

Claramente la identificación de este mecanismo, la devolución y la explicación del mecanismo al paciente son herramientas básicas para cualquier terapeuta que lo detecte, la diferencia está en la manera de proponerle al paciente la solución y la salida de este círculo. Hay que notar que estos tipos de mecanismo son totalmente normales, se pueden presentar en cualquier persona. Hay que añadir también que el contenido, el gatillo que hace disparar este círculo está basado en elementos comunes a todas las personas, que no tienen nada de patológico. Una activación del sistema simpático después de un evento estresante en los problemas de ataques de pánico. Una idea relacionada con la limpieza, con el controlar algo para ver si está en orden, algún pensamiento relacionado a impulsos violentos o eróticos en los problemas de ideas obsesivas. Una idea negativa, catastrófica relacionada a sí mismo o al mundo en los problemas de depresión.

La ley del efecto inverso

El farmacéutico y psicólogo francés Emile Couè (1857-1926) maestro de la autosugestión y del auto hipnosis enuncio una ley de los mecanismo psíquicos muy interesantes que nos podría ayudar a entender como estos círculos de auto invalidación se producen, se llama ley del efecto inverso. Esta ley afirma que cuanto más intentamos huir de un deseo o no pensar a una cosa, más esto nos persigue. Si intentamos no tener una idea, huir de una sensación de aceleración del latido de corazón, rechazar un pensamiento que pueda ser negativo, lo que logramos es que todo esto se hará más presente, más fuerte y se reiterará provocando un circulo recursivo que aumentará nuestro problema.

Hay otra presunta ley psicológica, que en los últimos años se ha hecho muy famosa, la llamada ley de la atracción por la cual creemos que cuanto más pensemos sobre algo, más posibilidades habrá de que ocurra. Mucha gente piensa que para ser felices en la vida y superar sus problemas lo que tiene que hacer es intentar olvidarse de pensamientos y sensaciones negativas y pensar solo en lo positivo, nada más difícil. Eventos negativos, así como pensamientos y sensaciones indeseadas son lo más común en el ser humano, lo peor que una persona puede hacer es exactamente lo de negar que existan y pensar que para ser feliz no hay que pasar por momentos negativos.

¿Como hacemos para cortar este círculo?

Lo que en nuestro centro solemos hacer, cuando nos enfrentamos con situaciones parecidas, es no solo normalizar estos tipos de pensamientos, sensaciones, estados de ánimos, todo el mundo puede tenerlos en un determinado momento, si no también conectar con el sufrimiento que conllevan problemas reiterados, situaciones que parecen sin salida y tomarnos muy en serio el significado de estos momentos para la persona. Aconsejar métodos de distracción o de pensamientos positivos, frente a situaciones muy complicadas representaría una falta de comprensión y de respeto de la individualidad de un paciente. Lo que la persona que está frente a nosotros necesita es que se le escuche y se le comprenda, que se le tomen en serio sus problemas y que se le ayude a superarlos. Para superas sus problemas el paciente necesita planear y meter en práctica unos cambios, sin los cuales sus sufrimientos seguirán existiendo, nuestro trabajo es hacer que el paciente descubra el objetivo de estos cambios y que por sí solo, con nuestro apoyo, tenga la valentía de hacerlos.

El objetivo es levantar vuelo, y lograr una altura que, cual visión de pájaro, por encima de los problemas, permita al sujeto ofrecerse una alternativa de interpretación de la situación que le resulte más comprensiva con su propio sufrimiento. El objeto es no generar más malestar, sino validarlo y comprenderlo, ya que la autovalidación y auto comprensión del sujeto resultan por sí mismas aliviadoras.

Raffaele Tuccillo, psicólogo.

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