El desempleo no es sólo una cuestión económica. Sus consecuencias psicológicas pueden ser, incluso, más graves.

Esto es debido tanto por la falta de ingresos económicos y la pérdida de un estilo de vida determinado como por el hecho de que el trabajo es mucho más que un medio para ganarnos la vida. Nos da una identidad, nos da una posición social y nos favorece relaciones interpersonales. Las personas desempleadas corren el doble del riesgo que las personas empleadas de sufrir problemas psicológicos tales como depresión, ansiedad, síntomas psicosomáticos, bajo bienestar psicológico y pobre autoestima.

Invisibilidad: Uno de los primeros impactos del desempleo es el padecimiento del síndrome de invisibilidad, sentimos que la gente no nos ve, estamos perdidos entre la multitud, considerándonos totalmente fuera del sistema económico-social.

Aislamiento: La persona va aislándose de los demás, desembocando esto en un deterioro de las relaciones familiares y sociales. Pudiendo aumentar en ocasiones la sintomatología depresiva, como los sentimientos de tristeza o la apatía.

Incertidumbre: Uno de los efectos emocionales más habituales en la mayoría de personas desempleadas de larga duración, es la experimentación de ansiedad, dada la persistencia de un estado de incertidumbre, al no saber cuánto tiempo durará la situación y cuanto se tardará en conseguir un empleo.

Responsabilidad, Culpa, Vergüenza: La persona puede llegar a sentir que ha fallado, pues en este caso también se cree responsable de su situación, se siente en culpa por no ha logrado mantener o encontrar un empleo. Muchos se sienten avergonzados y este sentimiento se pone de aún más de manifiesto cada vez que tiene que hablar de su situación con otras personas o afirmar que no tiene trabajo.

Recomendaciones para salir de la negatividad:

  1. Adopta una actitud activa.
  2. Reinvéntate a nivel profesional y personal. 
  3. Deja de personalizar la causa de tu situación.
  4. Establece una rutina diaria.
  5. Concibe la búsqueda de trabajo, como un trabajo en sí mismo
  6. Adopta una visión global de tu trayectoria profesional, de tus conocimientos, de tus habilidades.
  7. Evita alejarte de tu familia y amigos.
  8. Comparte todas tus emociones con las personas más cercana.

Raffaele Tuccillo, psicologo y terapeuta.

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