El Trastorno Limite de Personalidad, es un tipo de trastorno de personalidad que en el DSM-5, el Manual Diagnóstico y Estadístico de los trastornos mentales, está categorizado en el grupo B, junto con el Trastorno de personalidad Antisocial, el Trastorno Narcisista y Histriónico.

Así como en otros tipos de trastornos de personalidad, la diferencia significativa con los demás trastornos psicológicos es que no tienen un comienzo, el problema tiene que ver, así como dice el mismo término, con la personalidad de estos pacientes. Podríamos decir que estos problemas persistentes en la percepción, reacción y relación con los demás se han desarrollado con sus personalidades, son parte de ellos mismos. Aun así, siendo una parte de sus vidas, estas personas son muy problemáticas con sus familiares, sus amigos, sus compañeros de trabajo. Esto, con el tiempo, determina que la persona se dé cuenta que algo no funciona en su vida.

Quien padece de trastorno límite de personalidad (TLP) presenta una inestabilidad emocional, de su imagen y de su estado anímico, además de sufrir de fuerte impulsividad

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas generales del Trastorno Límite de Personalidad son:

  • Comportamiento inestable e impulsivo 
  • Relaciones inestables e intensas 
  • Cambios del estado anímico constantes 
  • Miedo intenso al abandono 
  • Conductas de riesgo

Los síntomas cognitivos:

  • Dificultad para reflexionar sobre sus experiencias, estados anímicos y relaciones interpersonales 
  • Construcción del mundo y de los demás en «todo o nada”, idealizando o devaluando al otro
  • Imagen de uno mismo distorsionada 
  • Pueden desarrollar ideación paranoide bajo estrés

Los síntomas emocionales: 

Los cambios constantes del estado anímico se desatan sobre todo como respuesta a sucesos relacionales desagradables. Como por ejemplo un rechazo, una crítica o una simple falta de atención por parte de los demás. La reacción emocional de quienes padecen este trastorno es mucho más inmediata, marcada y duradera que la de otras personas (vulnerabilidad emocional), por lo que podríamos hablar en estos casos de desregulación emocional ya que tienen mucha dificultad en manejar sus emociones.

La impulsividad es otro rasgo característico de estas personas, de hecho, muchas veces en el intento de controlar sus picos emocionales, recurren a la acción de manera impulsiva, actuando sin pensar. Las consecuencias son arrebatos de ira, peleas violentas, abuso de sustancias, atracones, problemas con el juego de azar, promiscuidad sexual, gastos imprudentes. También pueden producirse actos auto-lesivos, a veces incluso de forma recurrente (cortes en el cuerpo con hojas de afeitar o quemaduras con colillas de cigarrillos, ingestión de dosis excesivas de psicofármacos) o intentos de suicidio.

Otra característica importante de las personas con Trastorno límite de Personalidad es la dificultad para reflexionar sobre sus vivencias, sus estados de ánimo y sus relaciones interpersonales de forma coherente y lineal. Tienen un punto de vista sobre sí mismos o sobre los demás extremadamente contradictorio. Sus relaciones son tumultuosas, intensas, pero una vez más extremadamente inestables y caóticas. No tienen término medio, «todo o nada», oscilan rápidamente entre la idealización del otro y su devaluación.

El trastorno Limite de Personalidad tiene algunas características en común con los trastornos del estado de ánimo, sobre todo con el Trastorno Bipolar. Ambos trastornos presentan intensos estados de euforia y depresión. La diferencia importante es que mientras en el  Trastorno Límite de Personalidad la desregulación emocional y los cambios de humor se manifiestan en función del contexto, de cómo va su vida y sus relaciones, pasando de euforia a frustración si las cosas no le van bien; en el trastorno bipolar, los cambios de humor se producen de forma cíclica e independiente del contexto.

¿Qué hago si tengo esos síntomas? 

El Trastorno Limite de Personalidad puede conllevar mucha frustración y ansiedad en las personas que lo padecen y es casi imposible salir de estos síntomas sin empezar una terapia psicológica con constancia y determinación al cambio.

En el Centro de Terapia Cognitiva somos expertos en el tratamiento de la sintomatología del trastorno límite de personalidad. Nos enfocamos sobre todo en la desregulación emocional (uno de los problemas más importante para estas personas) y en mejorar la capacidad reflexiva y auto reflexiva, con el fin de superar las creencias basada en la visión «blanco o negro» de uno mismo o del mundo.

Raffaele Tuccillo, psicólogo y terapeuta.

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