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Trastornos de la Personalidad

La personalidad (o carácter) es el conjunto de características, o rasgos estables, que representan la forma en que cada uno de nosotros responde, interactúa, percibe y piensa acerca de lo que de que suceda. Los trastornos de la personalidad aparecen cuando estos rasgos se vuelven tan pronunciados, rígidos y desadaptativos como para comprometer el trabajo y / o el funcionamiento interpersonal. Se caracterizan por la rigidez y la presentación inflexible de estos rasgos, incluso en las situaciones menos apropiadas. Por lo general, estos rasgos se vuelven tan habituales y estables que las personas mismas no se dan cuenta de que están llevando a cabo comportamientos rígidos e inadecuados, de los cuales derivan las reacciones negativas de los demás hacia ellos, siempre se sienten las víctimas de la situación y esto alimenta el trastorno.

Los trastornos de la personalidad se caracterizan por una forma generalizada y persistente de percepción, reacción y relación que causa angustia o deterioro funcional significativo. Los trastornos de la personalidad varían mucho en sus manifestaciones, pero se cree que todos son causados ​​por una combinación de factores genéticos y ambientales. Gradualmente, muchos tienden a volverse menos severos con la edad, pero algunos rasgos pueden persistir hasta cierto punto después de que se reducen los síntomas agudos que llevaron al diagnóstico del trastorno.

Las modalidades sociales desadaptativas pueden causar angustia significativa en las personas que padecen el trastorno de la personalidad y en aquellos que las rodean. Para estas personas, a diferencia las mayoría de las personas con otros tipos de problemas psicológicos, es el sufrimiento causado por las consecuencias de su comportamiento socialmente inadaptado, la razón por la que acuden a consulta. Por lo tanto, el primer paso es ayudarles a comprender que sus rasgos de personalidad son la raíz del problema.

Fuertes sensaciones de ansiedad y de vacío pueden acompañar estos problemas. ¡Nuestros expertos pueden ayudarte!

Los trastornos de la personalidad generalmente comienzan a ser evidentes durante la adolescencia tardía o la edad adulta temprana, aunque a veces los signos aparecen antes (durante la infancia). Las características y síntomas varían considerablemente en el período en que se manifiestan.

El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, quinta edición (DSM-5) agrupa los 10 tipos de trastornos de la personalidad en 3 grupos (A, B y C), en función de características similares, aunque la mayoría de los pacientes que cumplen los criterios para un tipo también cumplen los criterios para otros.

Los tres grupos de trastornos de la personalidad son los siguientes:

El Grupo A se caracteriza por una apariencia extraña o excéntrica. Incluye los siguientes trastornos de personalidad:

  • Paranoico: (desconfianza y sospecha) caracterizado por la tendencia persistente e injustificada a percibir e interpretar las intenciones, palabras y acciones de los demás como malévolas, humillantes o amenazantes. El mundo se experimenta como un lugar hostil y siempre se mira al otro con desconfianza y sospecha, prefiriendo un estilo de vida solitario. La desconfianza y la sospecha llevan a las personas que sufren este trastorno a tener una actitud hipervigilante (buscan amenazas, falsedad en las palabras y acciones de los demás), a actuar con cautela, a parecer «fríos» y sin sentimientos. Son extremadamente susceptibles, polémicos, obstinados y siempre dispuestos a atacar cuando se sienten criticados.
  • Esquizoide: (desinterés por los demás) caracterizado por una extrema dificultad a establecer relaciones sociales y, sobre todo, por la ausencia del deseo de establecerlas. Tienen pocos verdaderos amigos, eligen trabajos que requieren poco o ningún contacto social, no están interesados en relaciones íntimas o en construir su propia familia. Parecen distantes y fríos, extremadamente reservados e indiferentes a la aprobación, a la crítica o a los sentimientos de los demás. Tienen poca capacidad para expresar sentimientos positivos y negativos hacia los demás y para disfrutar de cualquier actividad.
  • Esquizotípico: (ideas y comportamientos excéntricos), comportamiento excéntrico, ideas paranoicas, por ejemplo, creer que otros están conspirando contra el; ideas de referencia por ejemplo interpretar como conectadas entre ellas cosas que no lo son. Tienen creencias extrañas y pensamiento mágico, como pensar de tener poderes especiales como predecir eventos o leer los pensamientos de los demás. Refieren tener experiencias perceptivas inusuales, como sentir la presencia de otras personas. Para los demás parecen personas extrañas, excéntricas y extravagantes en el lenguaje, en la forma de relacionarse, y en la manera de vestir, extravagante o descuidada.

El Grupo B se caracteriza por un comportamiento dramático, emocional o extravagante. Incluye los siguientes trastornos de personalidad:

  • Antisocial: (irresponsabilidad social, desprecio por los demás, engaño y manipulación de otros para beneficio personal). Las personas con este trastorno, no cumplen con la ley, realizan actos ilegales (por ejemplo, destruyen propiedades, engañan, roban) o tienen comportamientos inmorales y manipuladores (por ejemplo, mentir, simular , usar identidades falsas) para obtener ganancias o placer personal (por ejemplo, dinero, sexo, poder).El elemento distintivo es, además, el escaso remordimiento por las consecuencias de sus propias acciones, de modo que estas personas, después de haber dañado a alguien, pueden permanecer emocionalmente indiferentes. Otras características relevantes del trastorno antisocial son la impulsividad y la agresividad.
  • Límite: (intolerancia a estar solo y desregulación emocional). Estas personas manifiestan una importante inestabilidad emocional con cambios marcados y repentinos en el estado de ánimo pasando rápidamente, por ejemplo, entre la serenidad y la tristeza, entre la ira intensa y la culpa. A veces, estas emociones opuestas están presentes al mismo tiempo y generan caos en la misma persona o en los demás. Estas reacciones emocionales descontroladas se desencadenan sobre todo en respuesta a eventos relacionales desagradables, como, por ejemplo, un rechazo, una crítica o un simple descuido por parte de los demás. En el intento de controlar sus propios picos emocionales, las personas con trastorno límite de la personalidad recurren a acciones impulsiva, actúan sin pensar. La impulsividad se puede expresar con arrebatos de ira, peleas violentas, abuso de sustancias, atracones de comida, juego compulsivo, promiscuidad sexual, gastos descontrolados. También son comunes autolesiones (como con cuchillas o quemaduras con colillas de cigarrillos, ingerir dosis excesivas de drogas) o intentos de suicidio.
  • Histriónico: (búsqueda de atención) Estas personas se sienten incómodas o no se sienten apreciadas cuando no están en el centro de atención de los demás. Por esta razón, intentan captar la atención de la gente con comportamientos teatrales (inventando historias, haciendo descripciones dramáticas de su estado físico y emocional), provocativos o seductivos (adulación, provocación sexual, regalos). Su comportamiento seductor resulta inapropiado, ya que se lleva a cabo en contextos o con personas inadecuados (por ejemplo, en el lugar de trabajo).
  • Narcisista: (autoestima desregulada y frágil subyacente y grandiosidad descarada). Las personas con este trastorno se consideran personas especiales y únicas. Esperan recibir aprobaciones y elogios por sus cualidades superiores y parecen desconcertados cuando no reciben los premios que creen que merecen. Muestran una tendencia a reaccionar a las críticas con enojo o con vergüenza. Presumen ser rodeados solo por personas especiales, prestigiosas, de estatus económico alto o de alto nivel intelectual. Necesitan una admiración excesiva por parte de los demás.

El Grupo C se caracteriza por un comportamiento ansioso o temeroso. Incluye los siguientes trastornos de personalidad:

  • Evitativo: (evitan el contacto interpersonal debido al rechazo) es caracterizado por problemas en las relaciones asociados con un sentido profundamente arraigado de inferioridad y miedo al juicio negativo de los demás. Muestran un alto grado de inhibición y aislamiento, prefieren mantenerse al margen de las relaciones, excepto aquellas habituales y tranquilizadoras, por ejemplo, con la familia mas cercana.
  • Dependiente: (debilidad de carácter y necesidad ser atendido) muestran mucha dificultad en tomar decisiones diarias sin el consejo de otras personas; necesitan que otras personas se hagan responsables de gestionar algunos aspectos de sus vidas. Tienen dificultad para expresar desacuerdo con otros por temor a perder el apoyo o la aprobación y dificultad para emprender proyectos o hacer cosas nuevas sin la ayuda de alguien. Manifiestan una sensación de inquietud, de impotencia, de vacío y de inutilidad cuando están solos. Experimentan cualquier alejamiento del otro como un abandono o un rechazo y viven con un fuerte miedo de quedarse solo para siempre. Gracias a este miedo viven para agradecer a sus parejas o a sus familiares más cercano invirtiendo muchas energías en este objetivo.
  • Obsesivo-compulsivo: (perfeccionismo, rigidez y obstinación). Estas personas tienen una fuerte tendencia hacia el orden y la organización mediante el uso de listas, esquemas y programas. Sienten fuertes sentimientos de culpa cuando creen que no haber cumplido con sus trabajos o sus estándares éticos, cuando creen que se han comportado de manera irresponsable o creen que han causado daño a otras personas. Experimentan fuerte dificultad para acabar tareas, para tomar decisiones. Al mismo tiempo son personas rigidas, muy dedicadas al trabajo y a la productividad, escrupulosas y inflexibiles en términos de moralidad y ética. Le cuesta delegar las responsabilidades y tienen una gran dificultad para expresar emociones y estados de ánimo.

Si reconoces alguna de estas características o rasgos en ti o en tus familiares no dudes en meterte en contacto con nosotros.

Los trastornos de la personalidad son principalmente problemas con la identidad propia y el funcionamiento interpersonal.

Los problemas relacionados con la identidad propia pueden manifestarse como una imagen propia inestable (por ejemplo, personas que oscilan entre verse a sí mismos como seres buenos o crueles) o como una inconsistencia en los valores, objetivos y apariencia (por ejemplo, personas profundamente religiosas en la iglesia, pero en otros lugares irreverentes e irrespetuosas).

El problema del funcionamiento interpersonal generalmente se manifiesta como una falla para desarrollar o mantener relaciones cercanas y / o insensibilidad hacia los demás (por ejemplo, incapacidad para empatizar).

Las personas con trastornos de la personalidad a menudo parecen inconsistentes, confundidas y frustrantes para quienes las rodean. Estas personas pueden tener dificultades para conocer los límites entre ellos y los demás. Su autoestima puede ser excesivamente alta o baja. Los roles de los padres pueden ser incoherentes, desapegados, hiperemotivos, abusivos o irresponsables, lo que puede generar problemas físicos y mentales en el cónyuge y sus hijos.

Las personas con trastornos de personalidad pueden no reconocer que tienen un problema por esto es posible que los psicólogos necesiten obtener información sobre su historial psicológico de los médicos o profesionales de la salud que han tratado a estos pacientes antes, o de otros profesionales, familiares, amigos o personas que están en contacto con ellos.

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