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Problemas Relacionales

Hablamos de problemas relacionales cuando una persona tiene dificultad para interaccionar o relacionarse con otras personas hasta el punto que ésta dificultad paraliza o empobrece su desarrollo individual, a nivel laboral, de pareja.

Los conflictos por problemas relacionales implican una coyuntura entre individuos involucrados en una relación personal, y aunque el trastorno sea de uno de los miembros, puede existir interacción patológica de cada uno de ellos. Muchas veces las personas son adaptadas, pero su relación es la que presenta patrones persistentes y dolorosos para ellas. Estos patrones son representados por la relación primaria entre el hijo y sus padres que es el prototipo de las futuras relaciones. La relación con las figuras parentales condiciona nuestro modelo de apego ósea, la predisposición a nivel cognitivo, emocional y conductual, a vivir todas las relaciones futuras, incluida la de pareja.

Estos tipos de problemas comparten varios elementos con otros trastornos asociados a ansiedad, discapacidad y a un riesgo de dolor y pérdida importante de la libertad. Se presentan comúnmente en conflictos de abusos conyugales y de padres a hijos, con o sin maltrato físico y psicológico, que generalmente evidencian mala comunicación, poca discusión de las emociones, distanciamiento, coerción y violencia.

Aparecen dificultades en como cada uno expresa los afectos y las emociones, en como estas emociones se comunican, en las diferencias de cada persona en sus necesidades de ser escuchado, comprendido, valorado, en la distribución de tareas de una familia, en la gestión económica, en las amistades, en los limites y la jerarquía entre los varios miembros de un sistema. Pueden aparecer problemáticas con los hijos o problemas entre los hermanos en las diferentes etapas de crecimiento. Podemos encontrar problemas por relaciones muy dificultosas y poco productivas, que impiden disfrutar y aportan bienestar y desarrollo.

Los problemas relacionales se clasifican en:

  • Problemas paterno-fíliales: el problema esta en el patrón de interacción entre padres e hijos (problemas de la comunicación, sobreprotección, disciplina inadecuada, etc.).
  • Problemas conyugales: caracterizados por un patrón de interacción entre cónyuges o parejas problemático a causa de una comunicación negativa (críticas), de una comunicación distorsionada (expectativas poco realistas) o de una ausencia de comunicación (aislamiento).
  • Problema de relación entre hermanos: se evidencia con un patrón problemático de interacción entre hermanos debido a diferentes causas (peleas, celos, incomprensiones, etc.).
  • Problema de relación no especificado: se centra en los problemas de relación que no son clasificables en ninguno de los problemas específicos mencionados antes (dificultades con los colaboradores).

Nuestra estrategia terapéutica es abordar los problemas relacionales desde un punto de vista sistémico familiar, intentando convocar, si es posible toda la familia, en el caso de un problema paterno-filial o entre hermanos, los dos miembros de la pareja, en el caso de un problema conyugal o de pareja, para aportar a nivel comunicacional, a nivel afectivo y a nivel estructural los cambios que se necesitan para resolver los sufrimientos y las dificultades.

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