La terapia de pareja es un tipo de terapia en la que el análisis de los problemas y el foco de la intervención no están sólo en el individuo, sino en la pareja.

Normalmente se dice que es más correcto hacer terapia de pareja cuando la pareja ya comparte una casa donde viven, es más difícil cuando la pareja aún no convive. Aunque también existen excepciones. Normalmente compartir el mismo hogar es sinónimo de estabilidad y de planes de futuro, razones por las que muchas veces es un elemento imprescindible para empezar una terapia de pareja.

Otras condiciones fundamentales son:

1) Que haya amor en la pareja, aunque en el momento presente existan dificultades, la pareja ya debe haber existido antes de la terapia, el amor no se puede encontrar en la terapia.

2) La pareja tiene que estar dispuesta a comprometerse e invertir sus energías en el recorrido terapéutico durante un período de tiempo.

3) Los miembros de la pareja tienen que estar dispuestos a seguir apostando por la pareja, tienen que estar motivados para seguir estando juntos.

Durante el recorrido de la terapia, las personas a veces pueden darse cuenta que estos tres factores ya no están presentes y pueden decidir separarse. También en este caso la terapia puede ayudar a llegar a una separación más consensuada, más correcta, con menos repercusiones a nivel emocional para ellos y eventualmente para los hijos.

¿Cuándo se aconseja hacer terapia de pareja?

La terapia de pareja se aconseja para resolver problemas que casi siempre tienen que ver con la comunicación entre las dos personas que forman una pareja. No se puede no comunicar, la falta de comunicación entre dos personas, puede provocar muchos conflictos, incomprensiones, malos entendidos, diferencias de valores. 

En la terapia de pareja, ambas partes tienen la oportunidad de contactar con sus emociones auténticas y sus profundas necesidades emocionales (a menudo frustradas). Esto se ve facilitado por el hecho de estar en un entorno protegido con un psicoterapeuta especializado en este ámbito. Un punto de vista externo puede sugerir un nuevo enfoque a los problemas, diferentes formas de leer los circuitos conflictivos y las herramientas más efectivas para superarlos.

El terapeuta nunca tiene que ser visto como un juez que juzgue si alguien esta haciéndolo mal, si uno de los dos está cometiendo errores o decidir quién tiene la razón. Es fundamental entender que los dos tienen que estar dispuestos a hacer cambios en sus vidas y en sus actitudes para que los problemas se resuelvan.

En la terapia de pareja se trabajan los siguientes problemas:

  • Problemas de comunicación
  • Problemas sexuales de la pareja o de uno de los cónyuges
  • Dudas y desilusión
  • Infidelidades
  • Monotonía
  • Problemas de relación de la pareja con la familia o amigos
  • Problemas o desacuerdo en la educación de los hijos
  • Decisión de separase o divorciarse.

¿Cómo nos puede ayudar?

La terapia de pareja nos puede ayudar a:

  1. Aprender a reconocer la existencia de dos verdades, dos puntos de vista, dos realidades.
  2. Aprender a escuchar, a nosotros mismos, nuestras emociones, nuestras necesidades, así como a nuestra pareja y a las emociones y necesidades del otro. 
  3. Crear un tiempo y un espacio para la pareja, momentos en que compartimos ideas y planes, momentos de pasión, momentos en lo que lo más importante es la pareja. 
  4. Buscar momentos de timeout, de pausa en las discusiones que no llevan a ningún sitio y que sólo representan un desahogo de rabia, frustración y de ataque al otro.
  5. Abrazarse y besarse, volver a aquella intimidad y cercanía física que en muchas ocasiones se ha perdido, se ha olvidado. La intimidad representa el momento más verdadero, más puro de la pareja.
  6. No pretender ser iguales, ni pensar de la misma manera, ni actuar de la misma manera, si no aceptar la diferencia del otro, la diversidad como ayuda a crecer, a complementarse.

La terapia en pareja

Un instrumento muy útil es la terapia en pareja en la cual los problemas de uno se abordan y se resuelven con la ayuda del otro, de la pareja. En este caso el foco son problemas psicológicos como la ansiedad, los ataques de pánico , la depresión. La pareja puede ser tanto una ayuda, en darnos informaciones, consejos útiles, posibles hipótesis sobre la causa del problema, tanto un apoyo en proporcionar posibles soluciones y herramientas. Muchas veces no sólo la pareja representa un apoyo para los problemas psicológicos de la persona si no puede ser la causa de estos síntomas.

Es por esto que la resolución del problema pasa por la solución de los problemas internos a la pareja. Gracias a este espacio de aceptación y compresión se individúan las dinámicas que causan el malestar psicológico y los síntomas y se encuentra la manera de resolverlas buscando soluciones compartidas. Muchas veces abordar los problemas psicológicos individuales en pareja permite una mejor y más rápida resolución y curación de los síntomas.

Raffaele Tuccillo, psicólogo clínico.

Deja un comentario