Hipnosis y Neurohipnosis

James Braid (1795-1860) fue un cirujano-oftalmólogo escocés. Aunque como argumentan muchos estudiosos los términos hypnotique, hypnotisme, hypnotiste fueron introducidos en el 1820 por Étienne Félix d’Henin de Cuvillers (1), un mesmerista francés. Fue Braid el primero en usar la palabra hipnosis o neurohipnosis en el sentido moderno, en referencia a una teoría psicofisiológica en lugar de las teorías ocultas de los magnetistas. 

Se separó tanto de las hipótesis de Mesmer como de las del Abate Faria, ya que entendía la hipnosis como un estado particular del sistema nervioso, determinado por maniobras artificiales (2). Los efectos de la hipnosis, en pocas palabras y según Braid, se debían a la fijación de la mirada, al reposo absoluto del cuerpo y la fijeza de la atención. Para dar una explicación de los efectos de la concentración en el cerebro, hipotetizó que la desaceleración de la respiración, debido a la intensa atención y produciendo una descarbonización imperfecta, habría dado lugar al sueño hipnótico.

Braid propuso después llamar la hipnosis monoideismo, para destacar la importancia en el fenómeno estudiado de la situación en la que la mente esta enfocada en una sola idea. Más tarde, tratando de aplicar a la hipnosis la teorías del frenólogo Franz Joseph Gall, según las cuales el cerebro era una conjunto de partes y que cada una de estas correspondía a un afecto, un instinto o una facultad en particular, experimentó el freno-hipnotismo. Según Braid hacer presión sobre una área particular del cráneo del individuo daba lugar a la solicitación, en la parte del cerebro correspondiente, de los efectos y de las facultades que le pertenecían.

Bernheim y la Escuela de Nancy

Hyppolite Bernheim (1840-1919) médico internista y catedrático en la universidad de Nancy ya era conocido cuando decidió interesarse en la hipnosis aprendiendo las técnicas de Ambriose Auguste Liébeault (1823-1904). Técnicas que este último había aprendido directamente del abate Faria. Liébeault fue muy importante en la historia de la hipnosis porque se recuerda como fundador de la Escuela de Nancy, que deriva su nombre de la ciudad donde ejercía la profesión este último. 

Liébeault pensaba que la hipnosis era idéntica al sueño sólo que el sujeto durante la hipnosis se dormía pensando al hipnotizador. A partir de este momento las técnicas y las ideas de Liébeault comenzaron a extenderse en la universidad de Nancy, adhirieron a ellas también el profesor de fisiología de la Facultad de Medicina de esa ciudad, Henri-Etienne Beaunis (1830-1921) y un jurista muy conocido de la misma Universidad deNancy, Jules Liégeois (1823-1908) que profundizó el tema desde una perspectiva legal. 

Volviendo a Bernheim su teoría exalta la idea de sugestionabilidad, es decir la aptitud a experimentar el efecto de una idea y ponerla en práctica, como el punto focal de la inducción hipnótica. La sugestión es la condición sine qua non de la hipnosis,  la sugestión además es un fenómeno normal que puede aplicarse a todas las personas a pesar de que estás no sean sugestionables en el mismo grado.

Este concepto fue muy importante por el recorrido que la hipnosis tenía que hacer en futuro porque además que enfatizar la idea, ya de Faria, que no todas las personas son, por caraterísticas personales, óptimos sujetos para la hipnosis, también muestra que las sugestiones son fenómenos normales, que se encuentran en la vida cotidiana. Los abogados, los políticos, los comerciantes o los predicadores las usan. La única diferencia que hay entre sugestiones no hipnóticas y sugestiones hipnóticas es cuantitativa, en la hipnosis la sugestión es amplificada y se puede obtener con o sin el sueño.

Bibliografia
1) Gravintz, M. A. (1993). Etienne Félix d’Hénin de Cuvillers: A Founder of Hypnosis. American Journal of Clinical Hypnosis. 36, 7-11. 
2) Braid, J. (1843). Neurypnology, or the Rationale of Nervous Sleep, In Granone, F. (1983) Trattato di ipnosi. Torino: Boringhieri.