¿Cuántas veces hemos escuchado hablar de círculos viciosos? Cuántas veces nos hemos dado cuenta que los círculos viciosos son presente en la vida de las personas que nos rodean u incluso en nuestra vida?

Lo que pretendemos en este artículo es explicar una especie de círculo vicioso que llamamos círculo de auto invalidación recursiva que es muy presente en diferentes tipo de problemas psicológicos.

Ejemplos muy básicos de círculos de auto invalidación recursiva son:

Me exijo y sufro ansiedad -> creo que debería manejar la ansiedad -> sigo sufriendo ansiedad.

No puedo tomar decisiones y dudo -> creo que soy inseguro -> sigo dudando.

Me siento angustiada -> creo que me angustio por cosas sin importancia -> me sigo angustiando.


En cada uno de estos ejemplos, la explicación que cada uno da de su malestar, forma parte en sí del malestar y demuestra la manera en que éste se mantiene.

Estos tipos de círculo tienen un estilo muy peculiar en cuanto centralizan las causas del problema en la persona generando culpa y desgastando la autoestima en cada ronda.

En muchos casos el paciente lee las emociones con el mismo significado problemático que las había generado, con lo que termina por confirmar la convicción desadaptativa (auto invalidación recursiva).

Como funciona un círculo de auto invalidación recursiva

El círculo de auto invalidación recursiva es presente en diferentes tipos de problemas y en cada problema, como hemos dicho, aumenta el sufrimiento de la persona y lo atrapa en una situación sin salida. En el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) lo encontramos en dos momentos: primero cuando la persona se enfrenta al estímulo que le da miedo y lo evita, le hace rumiar o le provoca compulsiones y segundo cuando le vienen a la mente que todas las compulsiones y las evitaciones son dañinas, hecho que provoca más ansiedad por el mal que se está haciendo a sí mismo y a los demás. Los dos tipos de mecanismos producen altos niveles de ansiedad que provocan un aumento de los síntomas obsesivos y una recursividad en el trastorno que lo mantiene en lugar de resolverlo.

De una manera muy parecida este mecanismo se puede encontrar en el Trastorno por Ataques de Pánico. Cuando una persona padece un ataque y piensa que las sensaciones que está sintiendo son anormales, raras y que no debería sentirlas, el miedo hace que las mismas sensaciones aumenten de intensidad, se añaden otros tipos de sensaciones nuevas y se sienta aún más espantado acabando acudiendo a urgencias en un hospital.

Normalmente estas personas acaban confundiendo cualquier sensación mínimamente relacionada con una activación simpática con una alarma de un posible ataque de pánico, que gracias también a la profecía que se auto cumple provoca el ataque de pánico.

Un ejemplo parecido se podría hacer con la depresión. Ideas depresivas, negativas, catastrofistas que pueden ser del todo normales en cualquier persona en algún momento de su vida, son tomadas por una persona depresiva coma la evidencia que nunca saldrá de su problema. El hecho mismo de tener estas ideas para estas personas es la prueba que tienen una enfermedad psíquica incurable y que como consecuencia la vida no tiene sentido, esto empeora aún más sus síntomas y su estado anímico.
Como podemos observar, el mecanismo del círculo de auto invalidación recursiva es uno de los principales factores de mantenimiento de varios tipos de problemas psicológicos y sirve también para engravecer, empeorar los síntomas que la persona está padeciendo, llevándolo a un callejón donde no ve ningún tipo de salida.

Normalización

En muchos tipos de terapias, sobre todo en la terapia cognitivo-conductual, la estrategia para cortar este círculo, una vez individuado por parte de del terapeuta, es de explicárselo al paciente y decirle simplemente que es ilógico seguir estando metido en este mecanismo que aumenta los síntomas y mantiene el problema. Muchos terapeutas utilizan la estrategia de dibujar o esquematizar el problema y dejarle al paciente el esquema para que lo consulte en el momento en que el círculo aparece.

Claramente la identificación de este mecanismo, la devolución y la explicación del mecanismo al paciente son herramientas básicas para cualquier terapeuta que lo detecte, la diferencia está en la manera de proponerle al paciente la solución y la salida de este círculo. Hay que notar que estos tipos de mecanismo son totalmente normales, se pueden presentar en cualquier persona. Hay que añadir también que el contenido, el gatillo que hace disparar este círculo está basado en elementos comunes a todas las personas, que no tienen nada de patológico. Una activación del sistema simpático después de un evento estresante en los problemas de ataques de pánico. Una idea relacionada con la limpieza, con el controlar algo para ver si está en orden, algún pensamiento relacionado a impulsos violentos o eróticos en los problemas de ideas obsesivas. Una idea negativa, catastrófica relacionada a sí mismo o al mundo en los problemas de depresión.

La ley del efecto inverso

El farmacéutico y psicólogo francés Emile Couè (1857-1926) maestro de la autosugestión y del auto hipnosis enuncio una ley de los mecanismo psíquicos muy interesantes que nos podría ayudar a entender como estos círculos de auto invalidación se producen, se llama ley del efecto inverso. Esta ley afirma que cuanto más intentamos huir de un deseo o no pensar a una cosa, más esto nos persigue. Si intentamos no tener una idea, huir de una sensación de aceleración del latido de corazón, rechazar un pensamiento que pueda ser negativo, lo que logramos es que todo esto se hará más presente, más fuerte y se reiterará provocando un circulo recursivo que aumentará nuestro problema.

Hay otra presunta ley psicológica, que en los últimos años se ha hecho muy famosa, la llamada ley de la atracción por la cual creemos que cuanto más pensemos sobre algo, más posibilidades habrá de que ocurra. Mucha gente piensa que para ser felices en la vida y superar sus problemas lo que tiene que hacer es intentar olvidarse de pensamientos y sensaciones negativas y pensar solo en lo positivo, nada más difícil. Eventos negativos, así como pensamientos y sensaciones indeseadas son lo más común en el ser humano, lo peor que una persona puede hacer es exactamente lo de negar que existan y pensar que para ser feliz no hay que pasar por momentos negativos.

¿Como hacemos para cortar este círculo?

Lo que en nuestro centro solemos hacer, cuando nos enfrentamos con situaciones parecidas, es no solo normalizar estos tipos de pensamientos, sensaciones, estados de ánimos, todo el mundo puede tenerlos en un determinado momento, si no también conectar con el sufrimiento que conllevan problemas reiterados, situaciones que parecen sin salida y tomarnos muy en serio el significado de estos momentos para la persona. Aconsejar métodos de distracción o de pensamientos positivos, frente a situaciones muy complicadas representaría una falta de comprensión y de respeto de la individualidad de un paciente. Lo que la persona que está frente a nosotros necesita es que se le escuche y se le comprenda, que se le tomen en serio sus problemas y que se le ayude a superarlos. Para superas sus problemas el paciente necesita planear y meter en práctica unos cambios, sin los cuales sus sufrimientos seguirán existiendo, nuestro trabajo es hacer que el paciente descubra el objetivo de estos cambios y que por sí solo, con nuestro apoyo, tenga la valentía de hacerlos.

El objetivo es levantar vuelo, y lograr una altura que, cual visión de pájaro, por encima de los problemas, permita al sujeto ofrecerse una alternativa de interpretación de la situación que le resulte más comprensiva con su propio sufrimiento. El objeto es no generar más malestar, sino validarlo y comprenderlo, ya que la autovalidación y auto comprensión del sujeto resultan por sí mismas aliviadoras.

Raffaele Tuccillo
Psicólogo Clínico
Centro de Terapia Cognitiva