Breve historia de la hipnosis VII, VIII y IX

Charcot y la Escuela de la Salpêtrière 

Jean Martin Charcot (1825-1893) fue un medico que trabajó en el hospital de la Salpêtrière en Paris, fue director del departamento de la epilepsia y de histeria y, a su tiempo, considerado uno de los neurólogos mas importantes en Europa.

A él le debemos la descripción de la esclerosis múltiple y de la esclerosis lateral amiotrófica (enfermedad de Charcot). Bajo su influencia , la enfermedad mental comenzó a ser analizada y el estudio de la histeria a ser distinguido de las otras “enfermedades del espíritu”. 

Sus obras han llevado a distinguir entre histéricos y simuladores y fue el primero a utilizar la hipnosis como una cura.

Charcot fue un gran defensor de la hipnosis y de hecho fue lo que trabajó más, en la segunda mitad del siglo XIX, a su rehabilitación, llevándola a un rol de primer plano en la medicina en Francia y en todo el mundo y dando una explicación fisiológica a los fenómenos hipnóticos (1).

Charcot como también Joseph Babinski (1857-1932), otro neurólogo importante de la Salpêtrière,el mismo descubridor del signo de Babinski, percibían la hipnosis como absolutamente idéntica a la histeria tanto que si se desconocían las circunstancias que causaban la primera, hubiera podido ser imposible distinguirla de los segunda (2). 

Charcot, como otros neurólogos de le Escuela de la Selpetrier, consideraban la sugestionabilidad como una especie de » debilidad mental » con base neurológica, asociada con los síntomas  neuróticos de tipo histérico, cosa que supuso una especia de diatriba con la Escuela de Nancy.

Charcot identificó tres fases en la hipnosis: la catalepsia, el letargo y el sonambulismo, en la última fase el sujeto se encuentra en un estado en lo que no tiene defensas, y su cuerpo esta completamente expuesto a las influencias psíquicas. Es importante recordar que para Charcot en la histeria el cerebro tenia mucha influencia sobre el cuerpo, por lo que las histéricas vivían en un estado latente pero constante de sonambulismo, y siendo altamente sugestionables, las ideas y las emociones dejaban una huella más importante que en los sujetos normales. 

En el sonambulismo artificial, que era inducido por técnicas hipnóticas, la idea de parálisis o la misma palabra bastaban para producir la rigidez en la parte del cuerpo objetivo de la sugestión. Charcot consideraba esencial para el tratamiento de la histeria la inducción de una histeria artificial que, gracias a la misma arma de la sugestionabilidad, efectiva solo en los pacientes histéricos, trataba los síntomas físicos y psicológicos de la enfermedad.

 Bibliografia 
1) Toscano, A. (2005). Psychofenia: ipnosi e psicoanalisi una reciprocità discussa voll. VIII n.13. Lecce: Pensa multimedia
2) Babinski, J., J. (1891). Hypnostisme et histerie. Du rol del hipnotisme en terapeutique.

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Psicoanalis y hipnosis

Sigmund Freud (1856-1939) vino en contacto con la hipnosis en 1885 gracias a una beca otorgada por la Facultad de Medicina de la Universidad de Viena para estudiar en la clínica Salpêtrière en París,  el tratamiento de la histeria del Doctor Charcot.  

Durante las clases, en las que Charcot demostraba que el síntoma histérico podría ser inducido o eliminado con la hipnosis, Freud empezó a concebir que la psique, compuesta de partes conscientes e inconscientes, podría ser la causa de la enfermedad. 

Freud mismo dijo «desde el principio practiqué la hipnosis para un propósito que no tenía nada que ver con la sugestión hipnótica. Utilicé la hipnosis para interrogar al paciente acerca de la génesis de sus síntomas, génesis en la que en el estado de vigilia, a menudo no era capaz de decir nada o, al menos, muy poco «(1).  

Esta frase de Freud nos muestra inmediatamente que el futuro padre del psicoanálisis estaba usando la hipnosis como terapia del profundo, para descubrir el momento exacto de la formación del trauma que constituye la base del síntoma. En este sentido, utilizó la hipnosis en el tratamiento de los  casos de Anna O. y Emmy von N. añadiendo el concepto de sugestión el concepto de abreacción. Esta ultima  idea se convirtió en algo fundamental para el nuevo método catártico que Freud estaba desarrollando, y marcará el primer paso hacia la invención del psicoanálisis. 

La terapia consistía en hacer recordar al paciente el evento que provocó el trauma, que era también causa de la enfermedad, como consecuencia el sujeto tenia una catarsis con una descarga emocional que liberaba el afecto conectado al recuerdo, provocando la resolución de los síntomas. 

Freud más tarde abandonó la hipnosis y a raíz de eso empezó el psicoanálisis.

Las causas para las que el padre del psicoanálisis dejo de utilizar la hipnosis son varias, primero según Freud no todos los pacientes podían ser hipnotizados, segundo pensaba que en realidad se producía solo una falsa cura, totalmente causada por la sugestión y tercero que la hipnosis causaba una transferencia que no podía ser ni elaborada ni resuelta al final del tratamiento (2).

Bibliografia:
(1) Freud, S. (1924). Neurosi y Psicosis.
(2) Mangini E.(2001). Lezioni sul pensiero freudiano. Milano: Led

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La hipnosis en la terapia cognitivo-conductual

Ya desde el inicio de la terapia cognitivo-conductual, la hipnosis ha jugado un papel importante.

Aquellos que son considerados los padres de este tipo de terapia: Joseph Wolpe (1915-1997) y Arnold Lazarus (1932), los inventores de la desensibilización sistemática, una técnica aun ampliamente utilizada en el tratamiento de fobias, utilizaban a veces, en lugar de relajación progresiva, la hipnosis.

Hoy en día la hipnosis en la terapia cognitivo-conductual se utiliza ampliamente como complemento a la terapia, como una tecnica mas. 

Uno de los logros más importantes de los terapeutas cognitivo-conductuales es utilizar un tipo de hipnosis que se llama hipnosis despierta. Esta técnica se llama así porque no pretende inducir un estado de relajación profunda similar al sueño, si no proveer sugestiones que estimulan un estado más ligero de relajación. Los objetivos de este método son de generar mayor aceptación de la hipnosis por parte del paciente, mayor control sobre sí mismos, y por lo tanto, menos miedo a la pérdida del control, mayor atención a las tareas terapéuticas y a la relación terapéutica y, por fin, mayor generalización de los resultados. 

La generalización de los resultados resulta del hecho que «la persona puede auto hipnotizarse con los ojos abiertos y las autosugestiones se pueden dar en un contexto de actividad diaria, sin interferir con las tareas o las actividades que la persona desea realizar «(1). 

Es evidente como en este tipo de enfoque la hipnosis y la auto hipnosis se utilizan aun en la misma manera en las que la utilizaban Lázarus y Wolpe osea en lugar de relajación progresiva.

Bibliografia:
(1) Capafons, A. (1999) La hipnosis despierta setanta y cuatro años después. Annales de psicologia, 15 ,77-88.